Hay regalos que se abren una vez y regalos que se viven.
Esta tarjeta es de los segundos: una tarde en el estudio, las manos manchadas de acuarela, el móvil guardado y el tiempo yendo más despacio.
No es un objeto. Es una experiencia para desconectar, crear y volver a casa con algo que no se compra en ninguna tienda: un recuerdo propio.
Regálasela a quien necesita parar. O regálatela a ti.
Disponible en 30€, 60€ y 120€, para elegir la experiencia que mejor encaje.